ANHELADA ESTATUA

Actualmente mis intereses de investigación y experimentación están enfocados a los símbolos institucionalizados que reproducen estereotipos de género, especialmente me he dedicado a explorar desde diversos medios como señalizar esta situación y generar cuestionamientos sobre los símbolos y monumentos de Guanajuato, que es la entidad de donde soy y donde radico hasta la fecha. 

 

En las últimas décadas, académicas, artistas y colectivas artísticas feministas, han buscado señalar que la historia del arte ha sido mayoritariamente escrita desde occidente, por y para los hombres. La representación femenina ha sido construida desde la mirada masculina. Por mencionar sólo un ejemplo, el libro más referenciado y utilizado en la formación artística institucional es “Historia del arte” de Ernst Gombrich, que en sus 688 páginas no menciona a ni una sola mujer artista[1]

 

La situación es igual respecto a los monumentos, con la particularidad de que los monumentos ocupan lugares privilegiados y cargados de visibilidad en el espacio público,  son la expresión artística más explícitamente política, pues su función principal consiste en legitimar el orden actual a través de una invocación al pasado, para lo que recurren a formas simbólicas históricas. Por otra parte, o los levanta la autoridad o cuentan con el permiso de la autoridad, por lo que vienen siempre de arriba a abajo, es decir, son una imposición[2]. Los monumentos, creados en su inmensa mayoría desde una perspectiva masculina, reproducen los estereotipos de género. Al respecto, la artista e investigadora española Elo Vega señala que las estatuas femeninas representan alegóricamente ideas abstractas (la libertad, la justicia, la paz, etc.) y también sentimientos (bondad, caridad, constancia, etc.), con mayor frecuencia a los relacionados con los afectos. Junto a aquellas representaciones de la mujer en las que predomina su carácter erótico (esculturas de cuerpos femeninos hegemónicos, hipersexualizados, semidesnudos, jóvenes), las más frecuentes son aquellas en las que aparecen en el papel de madre. Ambas facetas marcan la división fundamental de las categorías masculino y femenino en el discurso patriarcal dominante[3]

 

Del mismo modo el cuerpo femenino ha servido para producir una identidad colectiva, Vega ubica los principales antecedentes: el mito del rapto de Europa, el mito fundacional de Roma (es decir, el mito del rapto de las sabinas), y la alegoría de la República representada como una mujer joven semidesnuda a partir de la Revolución francesa. Pero la “madre patria”, a diferencia de los “héroes de la patria”, no es una persona concreta[4]

 

A esta situación se suma la brecha respecto a la cantidad de monumentos dedicados a hombres en relación a los dedicados a mujeres o representaciones femeninas, existen pocos estudios que hayan abordado los monumentos desde una perspectiva de género, por ejemplo, en Chile de las 621 estatuas, bustos y placas conmemorativas de las principales ciudades, sólo un 4.7% corresponden a obras dedicadas a mujeres[5]. En Nueva York de las 150 estatuas de la ciudad sólo 5 representan mujeres[6]. Y respecto al contexto nacional encontré que en la ciudad de Toluca de Lerdo por ejemplo, sólo uno de cada diez monumentos es una mujer con nombre y apellido[7]. En Guanajuato Capital registré la cantidad de monumentos dedicados a hombres (28 esculturas) y la cantidad que hay que utilizan cuerpos femeninos (15 esculturas, 8 de ellas del conjunto dedicado a las musas), siendo la presencia de este segundo grupo notablemente menor, además ninguno de los monumentos de Guanajuato está dedicado a una mujer concreta, real e histórica.

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Por lo que al saber que visitaríamos Nueva York inmediatamente pensé en uno de los monumentos más famosos del mundo que utiliza un cuerpo femenino para representar una alegoría: La Estatua de la Libertad. Me interesa saber cómo este monumento repercute en el imaginario colectivo de los habitantes de esta inmensa ciudad estadounidense y de todos los que de alguna u otra manera hemos crecido con su imagen como referencia de este país. 

 

La Estatua de la Libertad fue concebida para estrechar los lazos entre la debilitada Francia de 1865 con la joven nación de los Estados Unidos de América. Pero todo apunta a que realmente fue realizada gracias a la tozuda voluntad del artista francés Auguste Bartholdi, que dedicó gran parte de su vida a conseguir los fondos y medios para poder ejecutarla. Fue inaugurada en 1886 después de 21 años de largos procesos y todo tipo de vicisitudes. Una historia muy interesante y llena de detalles que denotan la genialidad del artista, sin embargo es un ejemplo más de una famosa representación femenina construida desde la mirada masculina.

 

Es el monumento más emblemático de Nueva York y el símbolo no oficial de EE.UU. Su ubicación fue planeada para darle la bienvenida al nuevo mundo a los migrantes provenientes de Europa que llegaban en barco, y hoy en día es de los principales destinos turísticos de la ciudad. 

 

Esta estatua en específico me llevó a preguntarme cómo el idioma que hablamos moldea nuestro pensamiento, en español los sustantivos tienen artículos masculinos o femeninos y así le asignamos género a todo. Lo mismo pasa con todas las lenguas romances, por lo que me pregunto si la representación de estas alegorías en cuerpos femeninos tiene que ver con los artículos y con esa clasificación binaria. 

 

Es decir, ¿los franceses imaginaron LA libertad como una mujer por el artículo “la”? Probablemente son muchos los factores, relaciones históricas y estereotipos de género los que influyeron, pero me pregunto, ¿lxs que tienen el inglés como idioma materno también imaginan los sustantivos con género? ¿La estatua de la libertad habrá moldeado su concepción de esa palabra? Sé que es una constante en todo el mundo que los cuerpos femeninos representen alegorías, pero me pregunto si esa relación es aún más abstracta para los que no le asignan género a cada concepto. 

 

Cuando hice mi entrevista consular en Ciudad Juárez para obtener mi visa para poder ingresar a EE.UU. me percaté que sobre cada ventanilla estaba pegado un letrero con la imagen de la Estatua de la Libertad y los números correspondientes a cada ventanilla. Eso me confirmó que es la imagen del sueño americano, una vez más la identidad colectiva representada por un cuerpo femenino. Durante todos los días que estuvimos en Nueva York la encontré reproducida en todas las variaciones posibles a lo largo de la ciudad. En las tiendas de souvenirs en todos los colores y tamaños, en espectaculares, en postales, en versión Lego, en chocolates, en carteles informativos, en playeras, bolsas, sudaderas, en reinterpretaciones de diversos artistas, etc. 

 

Finalmente el 5 de junio de 2022 pude estar frente a la original, ese día fue reservado para que realizáramos recorridos de manera individual de acuerdo con los intereses de cada unx de nosotrxs. Alrededor de las 10:00 am tomé el metro hasta las estaciones de ferry en Lower Manhattan, después estuve preguntando en dónde exactamente y cómo se tomaba el ferry gratuito que pasa cerca de la estatua, varios guardias me ayudaron y aconsejaron, uno de ellos me dijo que lo conveniente es que corriera hacia el lado derecho del ferry para agarrar buen lugar, en la estación turistas de todo el mundo esperaban impacientemente a mi alrededor, al abrirse las puertas caminaron con paso apresurado pero sin correr explícitamente a tomar un lugar con vista hacia la Isla de la Libertad. Se sentía la euforia colectiva, todxs tomaban fotos y videos durante todo el recorrido. Al estar ahí viendo tantos rostros, complexiones y vestimentas tan diversas, pero todxs emocionadxs por ver a la famosa estatua, yo pensaba en que es un monumento en el que, durante 136 años, millones de personas han depositado sus expectativas y sueños de una nueva vida en el caso de los migrantes, o la ilusión de que están logrando algo al estar ahí parados frente a la colosal escultura en el caso de los turistas. En gran parte eso se debe a la industria mediática que domina el cine y la televisión a nivel global y a que EE.UU ha sabido producir muy bien deseos colonialistas de conocer ese país y esa ciudad, pero ahí, en ese instante, frente a una multitud alegre, viendo realizadas sus aspiraciones no podía más que compartir la emoción y la intriga ante la giganta verde. 

 

En ese encuentro tan apresurado no pude resolver mis cuestionamientos al respecto, seguiré investigando y preguntándome si además de los estereotipos de género hay relación con los artículos de las lenguas romances al materializar alegorías abstractas por medio de representaciones femeninas. Pero toda esta experiencia de viaje, desde la entrevista consular hasta estar ahí frente al célebre monumento me dejó muy en claro que es la obra donde se depositan los anhelos e idealizaciones de un proyecto económico y político contradictorio, insostenible y en declive. Unos días después de que estuvimos allá La Corte Suprema de este país revocó el derecho constitucional al aborto, por lo que resulta irónico que recaiga en un cuerpo femenino la representación de la libertad. 

 

 

[1]  Esta situación es abordada en el performance “Queridas viejas” de la artista plástica María Gimeno. Julia Luzán, “Una performance denuncia que las mujeres no existen en la historia del arte”, El Asombrario, https://elasombrario.publico.es/performance-mujeres-no-existen-arte/

[2] Antonio Javier López, “Todo monumento es autoritario”, Diario Sur, https://www.diariosur.es/culturas/monumento-autoritario-20190126231015-nt.html 

[3]  Elo Vega, “¿Una violencia invisible? Las mujeres en los monumentos públicos”, Boletín de Arte, n.º 37, Departamento de Historia del Arte, Universidad de Málaga. 2016 

[4]  Elo Vega, “¿Una violencia invisible? Las mujeres en los monumentos públicos”, Boletín de Arte, n.º 37, Departamento de Historia del Arte, Universidad de Málaga. 2016

[5]  Andrés del Real, “Monumento de mujer: la otra brecha de género en el espacio público”, La Tercera, https://www.latercera.com/culto/2021/03/07/monumento-de-mujer-la-otra-brecha-de-genero-en-el-espacio-publico/

[6]  Women NYC, “She Built NYC Honors Seven Trailblazers with Monuments Around City”, Women NYC,  https://women.nyc/she-built-nyc/

[7] Greta Díaz, “Brecha de género en los monumentos de Toluca”, Criterio Noticias, https://criterionoticias.wordpress.com/2019/03/08/brecha-de-genero-en-los-monumentos-de-toluca/