Tutoría 

Intervenciones en la luminaria de Guanajuato

Esta intervención realizada por la colectiva Arena en la Vagina e integrantes de la Red de Movimientos Feministas en Guanajuato Capital consiste en colocar láminas de plástico verdes y moradas sobre la luminaria pública que se encuentra de los edificios más emblemáticos en la ciudad de Guanajuato Capital para así modificar el tono de luz que proyectan.

El color morado dentro del contexto feminista a nivel internacional representa el repudio contra cualquier tipo de violencia ejercida contra las mujeres. Hay distintas versiones sobre el origen de la utilización de este color, por una parte, las sufragistas inglesas escogieron el morado, verde y blanco para abanderar su lucha desde 1908[1], por otra parte, en 1910 la alemana Clara Zetkin propuso establecer el 8 de marzo como Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras durante la Segunda Asamblea Internacional de Mujeres Socialistas para rendirle homenaje a las 129 trabajadoras textiles asesinadas en Nueva York en 1908, y desde entonces decidieron utilizar el color morado para conmemorar esa fecha[2].

El color verde actualmente y en América Latina simboliza la reivindicación de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, por lo que expresa una postura política a favor del aborto seguro, legal y gratuito. Fue utilizado con ese fin por primera vez en el 2003 cuando las integrantes de la campaña nacional del aborto de Argentina, se preparaban para el décimo octavo encuentro de mujeres y desde hace aproximadamente tres años se ha ido popularizando su uso a lo largo de Latinoamérica, en donde a excepción de Uruguay, Cuba, Puerto Rico y Guyana todos los demás países penalizan el aborto[3].

Por lo que actualmente la utilización de ambos colores nos conecta e identifica como feministas latinoamericanas dándonos fuerza política en pro de nuestros derechos humanos y reproductivos.

En nuestra realidad más inmediata, Guanajuato, nos encontramos en un estado extremadamente conservador gobernado por el Partido Acción Nacional, un partido de extrema derecha que se posiciona fuertemente en contra de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Hemos identificado que recientemente legisladoras de este partido han adoptado el color morado e inclusive se autoproclaman feministas, por lo que nosotras desde las colectivas feministas consideramos importante enfatizar la relación inseparable que hay simbólicamente entre el color verde y morado.

Bajo este contexto, surge la necesidad de posicionarnos en el espacio público a través del color, utilizando los mismos edificios que el relato histórico de la ciudad han dotado de importancia, visibilidad y poder.

En el 2008 los gobiernos del municipio y estado de Guanajuato iniciaron un ambicioso proyecto al que llamaron “Guanajuato ciudad luz” para el que contrataron a la empresa holandesa Philips para instalar luminaria pública en el centro histórico de la ciudad. El costo de estas instalaciones fue de 58 millones de pesos y fue un proyecto sin precedentes en América Latina[4], Paulo Simas, director de Philips en México indicó en la presentación del acuerdo que el sistema de iluminación que se instaló en Guanajuato únicamente lo tenían en el mundo ciudades como París, Toledo y Lyon, y monumentos como el Partenón, la Torre Eiffel y las Pirámides de Egipto[5]. Por lo que nos parece una buena oportunidad utilizar y reapropiarnos esa misma iluminación para mantener en la discusión pública nuestra causa.

Gran parte de esta luminaria está colocada al nivel del piso para iluminar de abajo hacia arriba los edificios, por lo que es fácil y accesible intervenirlas sin necesidad de permisos y de manera discreta.  El material elegido para realizar las intervenciones fue las portadas de plástico que usualmente se usan para engargolar. Utilizamos este material porque logra emular la función de los filtros o “gelatinas” de iluminación, pero con la particularidad de que es un material barato, fácil de conseguir, traslucido y con un grosor que no permite que se queme o rompa tan fácilmente.

Además, al no existir leyes que prohíban colocar un objeto sobre la luminaria de la ciudad, esa laguna jurídica nos otorga un margen y posibilidad de acción.

 

[1] Dennyris Castaño, “El feminismo sufragista: entre la persuasión y la disrupción”, Revista Polis, https://journals.openedition.org/polis/11600

[2] Karina Palacios, “Verde y morado, los colores de la lucha de las mujeres por sus derechos”, Milenio Noticias, https://www.milenio.com/politica/comunidad/en-marchas-feministas-que-significa-el-verde-y-morado

[3] “El hemisferio sur dice no al aborto”, El País, https://elpais.com/internacional/2018/08/08/actualidad/1533743801_619706.html

[4] “Sigue adelante Guanajuato, Ciudad Luz”, Revista Iluminet, https://www.iluminet.com/sigue-adelante-guanajuato-ciudad-luz/

[5] “Philips ilumina y embellece Guanajuato”, Revista Iluminet, https://www.iluminet.com/philips-ilumina-y-embellece-guanajuato-2/

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Grafitis de luz 

Esta acción fue realizada por la Red de Movimientos Feministas de Guanajuato el pasado 25 de noviembre en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer.

La idea consistió en intervenir la fachada de la Alhóndiga de Granaditas con punteros láser dibujando o escribiendo a manera de grafitis lo que cada participante de las colectivas quisiera, mientras otras registramos con cámaras en modo de larga exposición lo que las demás trazaban con luz.

“El grafiti es la firma, texto o composición pictórica realizados generalmente sin autorización en lugares públicos sobre una pared u otra superficie resistente”[1]. Nace de la creencia de que por medio de él se dice y consigue algo[2].

En la concepción de Silva el grafiti es marginal, anónimo, espontáneo, escénico, precario veloz y fugaz[3]. Estas son las siete características de la esencia del grafiti como tal. Marginal pues se muestra fuera del circuito oficial ya sea por razones ideológicas o económicas. Anónimo porque oculta su autoría. Espontáneo, porque, ya sea previsto o imprevisto, tiene que aprovechar el momento en el que se efectúa el trazo. Escénico, pues el lugar elegido, su diseño, las formas, los colores y las imágenes, son estrategias para causar impacto. Veloz, por razones de seguridad. Precario, porque los materiales empleados son baratos y disponibles en cualquier mercado. Y por último, fugaz, porque su existencia está predestinada a desaparecer o ser modificada al poco tiempo de haberse creado.

Por lo que la intervención con los punteros láser si bien es de carácter efímero corresponde directamente a la esencia del grafiti, por otra parte, la laguna jurídica respecto a proyectar con luz sobre un edificio nos otorga cierta holgura para realizar la acción, es una actividad colaborativa que fortalece el vínculo entre nosotras y es una manera de apropiarnos y marcar ese edificio tan importante para el relato nacionalista-machista con nuestras demandas.

 

[1] Diccionario en línea de la Real Academia Española, https://dle.rae.es/grafiti

[2] Javier Aruquipa, Semiótica del graffiti feminista (Universidad Mayor de San Andrés, Bolivia), 30.

[3] Silva Graffiti, una ciudad imaginada. (Tercer Mundo Editores, Colombia, 1985), 26-33.

Planeación

Acción

2020 por Samara Colina

 

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